domingo, julio 08, 2007


Acudió a la cita, sin prisa y sin saberlo,
a los pies de su cama se besaban la vida y la muerte,
como deseando aquella vacía cama, aquel quieto y
anestesiado cuerpo, que caminaba sin caminar, hacia
aquella sita que nunca pacto. En los pasillos del sanatorio
nadie lo veía solo algunos sabían de su dolor, una vieja
herida de los tiempos lo acompañaba y esas tremendas ganas
de volverla a ver ¿por que el miedo me empuja a sus pavorosas fauces
que ya me mataron una vez?-se preguntaba- .
Siguió caminando sin rumbo por los pasillos grises, esperando la
hora de la fatidica cita que nunca pacto. Sintió el frío en su
espalda el miedo lo asalto, aquellos dos angeles tendían sus manos
desde los pies de la cama y lo invitaban a partir.
Y así fue.....
Como la tierna sonrisa de ella le dijo:
Ya es hora de despertar


1 comentario:

Dark Rusa dijo...

Malditamente hermoso!