viernes, noviembre 25, 2005


De estrellas sin nombres, de canciones mudas y lagrimas embotelladas.
Peliculas repetidas en un viejo televisor y aunque sé que puedo escapar prefiero
quedarme en esta melancolia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creeme que a partir de ciertas mesas extrañas, conocí estrellas desconocidas y me quede en otra melancolia...
Saludos a todos